lunes, 25 de octubre de 2021

 COMO POLVO EN EL VIENTO 

LEONARDO PADURA 

TUSQUETS 2021 

S e encuentra en la Biblioteca Pública de Huesca 

MIGUEL ÁNGEL DE UÑA 


Me ha pasado con esta extensísima novela (669 páginas) lo que atribuyen al mayor somarda de la literatura hispánica, BORGES, respecto a "Cien años de soledad": "una gran novela....pero tal vez hubiera bastado con cincuenta años..." (más o menos literal). Una gran novela sobre el exilio, sobre la hipocresía que se impone en un régimen dictatorial sobre todo el conjunto de las relaciones humanas, sobre la decadencia de las ilusiones juveniles. Un conjunto de personajes no demasiado extenso, lo que facilita la lectura de la novela, estereotipos  de todas las psicologías que caben en un grupo de jóvenes amigos. Pero sin perder de vista que el contexto donde se mueven está trufado de delaciones, de dudas y al final, en casi todos ellos la certeza de que solo la huida es la solución. Una débil trama policíaca, lo que me ha parecido más flojo por obvio, es el hilo conductor de la novela, pero son sus personajes los que le dan urdimbre, los que dan una lectura existencialista al texto, el regusto de la inevitable derrota, sean cuales sean los caminos emprendidos. Salvo el puntal del grupo, que lo es desde el comienzo hasta el final, como no una mujer que como una Penélope moderna teje y desteje con la experiencia de los otros, dando sentido "existencial" a todos ellos. Solo el demasiado peso que da Padura al azar, borra ese tono filosófico que quiere dar a su novela, para hacerla un poco más ligera, propia de un gran serial latino, que en el fondo es lo que es.

En mi criterio, le sobra a la novela  adjetivos, palabras buscadas para dar un hálito poético a la narración, no la búsqueda de la " mot juste" que vindicaba Flaubert, sino el artificio a lo RUBÉN DARÍO del que, en mi criterio, peca toda la obra y hace que le sobren descripciones y da igual que sea para un paisaje, para una comida (ay, cuanto daño hizo Vázquez Montalbán) o para un encuentro sexual, de los muchos que tiene la novela. Me dan ganas de pensar que el régimen castrista se ha mantenido tantos años porque dejaba follar a troche y moche, siguiendo el principio reichiano de que el orgasmo articula la paz social. Franco no aprendió la lección y así le fue (eso sí después de muerto). 

Me pregunto si la novela se puede leer en Cuba. Por cierto, encuentren el rejonazo que le propina a Zoé Valdés. 

Recomendable para las largas noches de invierno que nos esperan tras el inminente cambio de hora.  

lunes, 18 de octubre de 2021

 EN LA PRESENTACIÓN DEL POEMARIO "CANTO TENAZ, PASTOR PERDIDO" DE JOSÉ MARTIN-RETORTILLO, PRESIDENTE DE "AVELETRA"

17 de OCTUBRE de 2021   FERIA DEL LIBRO DE HUESCA 

MIGUEL ÁNGEL DE UÑA MATEOS


Presentar a José Martín-Retortillo en Huesca es un imposible. En una de sus múltiples facetas, José, Josete, es un vecino de esta ciudad, como constata su columna fija en Las Cuatro Esquinas. Alguien que está para los otros, como se advierte cuando pasea por la calle o cuando se sienta en una terraza, y los saludos, los comentarios, son contínuos. Signo de su natural bonhomía en su aceptación académica "afabilidad, sencillez, bondad en el carácter y en comportamiento. Habitualmente se suma a estos calificativos el de ingenuidad, pero en su caso he constatado una cierta calidad somarda que acaba con ese último calificativo.

Por esa imposibilidad para presentar a José, hay que hablar de su noveno libro de poesía, "Canto tenaz, pastor perdido", tan límpidamente editado por Huerga @Fierro, compartiendo catálogo con poetas tan significados como José Ángel Valente, Eduardo Haro Ibars, Leopoldo Mª Panero, Clara Jarnés o César Antonio Molina, entre otra miríada de nombres. 

Yo, con escaso oído musical y por ello renuente a la poseía, he ledído su libro con la conexión telepática de ser hijos del mismo año, disfrutantes y sufrientes de la misma cultura y también de la preocupación por unos tiempos  tan hartos de abundancia material como hueros de dignidad moral. Poemas como "Réquien" que me han llevado a mi salmantina Plazuela de los Bandos, como a él vivió su pan con chocolate en la Plaza de San Pedro. Pero no es identificación con la nostalgia manriqueña del "cualquier tiempo pasado fue mejor" lo que realmente me une a "Canto tenaz, Pastor perdido" sino el omnipresente compromiso con el HOMBRE que rompe las costuras de todos sus poemas, con la preocupación justa por el hombre despojado en Mantahuseno en Kolyma. 

Me ha impresionado la búsqueda de la paabra exacata en estos versos que no son muestra de arrebato creador, sino de meditadas búsquedas de palabras y sonoridades, de inconscientes aflorados en una obra qu eme recuerda al orfebre perseverando en su pequeño yunque para buscar la palabra exaacta, que encaje con el verso exacto en el trazo abstracto de las estrofas. Como decía Gerardo Diego "la poesía es un lenguaje incorruptible" y ese es el trabajo que encuentro en cada uno de su poemas.

Filigranas urbanas, pero sobre todo  páramos y roquedales que sustentan a un hombre, que a pesar de todas las miserias morales que le rodean, no se deja vencer por el pesimismo al que invitan los tiempos, sino que sigue buscando, y encontrando,  motivos para la esperanza

pasos en la niebla
siempre buscando flores 

que dice uno de su poemas. Y es qué, José no se deja vencer por el desánimo, no rebla a la tentación de la desesperanza. Se aplica en no caer en los que nos advirtió el gran Jorge Guillén " cuando uno pierde la esperanza, se vuelve reaccionario"

Termino. Hay un eco que me persigue en todo el poemario, el romancero, alma popular hecha canción, que aprendimos, seguro tú y yo, a gustar en "Vela y Ancla" con el romance del Conde Alnardos. El final de tu poea "El abrigo de tu rada" me ha llevado como una alfombra mágica a la orilla del mar donde el Conde Arnaldo otea su destino. Y en todo el poemario, la reververancia machadiana del mejor D. Antonio. Estoy convencido de que él, desaliñado y cubiertas sus solapas de ceniza, desde el Paranaso, disfrutaría con este poemario como lo he hecho yo, y desde luego, con más conocimiento. 

Gracias José por este libro. 

Yo 

miércoles, 13 de octubre de 2021

 

Contribución a la festividad del 12 de Octubre 


Hablando en castellano

Gabriel Celaya

 

Hablando en castellano,
mordiendo erre con erre por lo sano
la materia verbal, con rabia y rayo,
lo pone todo en claro.
Y al nombrar doy a luz de ira mis actos.

Hablando en castellano,
con la zeta y la jota en seco zanjo
sonidos resbalados por lo blando,
zahondo el espesor de un viejo fango,
cojo y fijo su flujo. Basta un tajo.

Hablando en castellano,
el «poblo, puoblo, puablo», que andaba desvariando,
se dice por fin pueblo, liso y llano,
con su nombre y conciencia bien clavados
para siempre, y sin más puestos en alto.

Hablando en castellano,
choco, che, te, ¡zas!, ¿ca? Canto claro
los silbidos y susurros de un murmullo que a lo largo
del lirismo galaico siempre andaba vagando
sin unidad hecha estado.

Hablando en castellano,
tan sólo con hablar, construyo y salvo,
mascando con cal seca y fuego blanco,
dando diente de muerte en lo inmediato,
el estricto sentido de lo amargo.

Hablando en castellano,
las sílabas cuadradas de perfil recortado,
los sonidos exactos, los acentos airados
de nuestras consonantes, como en armas, en alto,
atacan sin perdones, con un orgullo sano.

Hablando en castellano,
las vocales redondas como el agua son pasmos
de estilo y sencillez. Son lo rústico y sabio.
Son los cinco peldaños justos y necesarios
y de puro elementales, parecen cinco milagros.

Hablando en castellano,
mal o bien, pues que soy vasco, lo barajo y desentraño,
recuerdo cómo Unamuno descubrió su abecedario
y extrajo del hueso estricto su meollo necesario,
ricamente substanciando.

Hablando en castellano,
ya sé qué es poesía. Leyendo el Diccionario
reconozco cómo todo quedó bien dicho y nombrado.
Las palabras más simples son sabrosas, son algo
sabiamente sentido y calculado...

Hablando en castellano,
decir tinaja, ceniza, carro, pozo, junco, llanto,
es decir algo tremendo, ya sin adornos, logrado,
es decir algo sencillo y es mascar como un regalo
frutos de un largo trabajo.

Hablando en castellano,
no hay poeta que no sienta que pronuncia de prestado.
Digo mortaja o querencia, digo al azar pena o jarro.
Y parece que tan sólo con decirlo, regustando
sus sonidos, los sustancio.

Hablando en castellano,
en ese castellano vulgar y aquilatado
que hablamos cada día, sin pensar cuánto y cuánto
de lírico sentido, popular y encarnado
presupone, entrañamos.

Hablando en castellano,
recojo con la zarpa de mi vulgar desgarro
las cosas como son y son sonando.
Mallarmé estaba inventado
el día que nuestro pueblo llamó raso a lo que es raso.

Hablando en castellano,
los nombres donde duele, bien clavados,
más encarnan que aluden en abstracto.
Hay algo en las palabras, no mentante, captado,
que quisiera, por poeta, rezar en buen castellano.

jueves, 7 de octubre de 2021

 MIHAIL SEBASTIAN 

DIARIO (1935 - 1944)  

 -Disponible en la Biblioteca Pública de Aragón-


No recuerdo ahora donde encontré una elogiosa referencia sobre este Diario de una figura, para nosotros periférica, de la literatura rumana de entreguerras. Bucarest, la "París de los Balcanes" tuvo un vibrante período de entreguerras, con figuras como Mircea Eliade, Ciorán o Eugene Ionesco, entre los conocidos por cualquier lector medianamente avezado. Sebastian fue amigo de todos ellos, que le respetaban como hermano mayor de una generación. Judío, fue excluido de la vida de Eliade, fascista declarado, y de Cioran que se aprovechó cínicamente de la dictadura de Antonescu para buscarse un lugar bajo el sol en París. Ionesco fue el que resistió al antisemistismo imperante en Rumanía y siguió siendo fiel a la amistad de Sebastian. Mihail Sebastian sobrevivió a la durísima represión antijudía del régimen rumano (cuanta mala memoria histórica haciendo sólo de los alemanes partícipes de la Soah , olvidando a austriacos, húngaros, rumanos, croatas, polacos, ucranianos, bálticos y tantos etcéteras) y asistió con escéptica esperanza a la "liberación soviética. Un estúpido accidente, atropellado por un camión militar soviético, segó su vida en 1945. Seguramente le ahorró un nuevo período de terror por parte de las autoridades comunistas que se hicieron -más- descaradamente con el poder en 1946. Su hermano Beno escondió este diario hasta que pudo huir a Israel en los años 80, dándolo a conocer parcialmente y de forma plena en la década de los 90. Mihail Sebastian fue novelista, dramaturgo, ensayista, periodista, crítico literario, traductor (ay! esa portentosa poliglosia balcánica) de francés e inglés....amante, amigo, judío sin serlo, hombre en toda su extensión de cabeza de un europeísmo, de un humanismo que solo encontramos en figuras como Zweig, Rolland o Jaspers entre sus coetáneos. 

Es una obra maestra en su recorrido personal, periodístico en su recorrido sobre la totalidad de la Segunda Guerra Mundial, social en la descarnada descripción de la inmoral sociedad en la que sobrevivía, una biblioteca viviente que demuestra el poder curativo de los clásicos (Balzac y Tucídides sus bálsamos), de como el trabajo es el fármaco más curativo que existe. Traducir a Shakespeare en medio de una ansiedad paralizante, es una épica, algún cursi actual diría resiliencia, simplemente ejemplar, lección en estos tiempos líquidos de  falsas víctimas. 

lunes, 4 de octubre de 2021

 LECTURAS DE VERANO


Termina el verano, pródigo (relativamente) de lecturas y toca hablar de alguna de  ellas, muy brevemente. 

HUÉ 1968  de MARK BOWDEN (en la Biblioteca Pública de Aragón en Zaragoza). Totalmente actual tras la huida yanqui (y occidental) de Kabul. En su momento (yo tenia 17 años y era furiosamente antiyanqui) lo vivimos como el final del imperio americano, el principio del fin que colapsó en la vergonzante salida por la azotea de la embajada de Saigón. Ingenuos. La verdadera lectura de la batalla de Hué, fue la una victoria táctica de los yanquis y una derrota estratégica, gracias a su especial "puñalada por la espalda" propiciada por la retransmisión en directo de una guerra como aquella, llena de sangre, barro y barbaridades, como cualquier otra guerra. La historia, que parecía acababa para el imperio yanqui en aquel momento, no nos dejó ver la durísima represión del Vietcong, tan idealizado, sobre la población civil de Hué, atrapada en el caos sangriento de semanas de combate. Aquella foto del general de la policía asesinando a un vietcong en mitad de la calle (que a su vez había masacrado una familia minutos antes), nos impidió ver el bosque de la complejidad de una guerra civil, opacada por la intervención americana. Como siempre la demostración de que los políticos mienten y eso es la mas dura decepción que conduce a la derrota.  Una obra ombliguista, demasiado americana. Murieron menos de 200 soldados americanos en la batalla, pero si antes de leer el libro, me hubieran preguntado, hubiera dicho que miles, así fue la épica de aquella batalla y de como se percibe, no se esreibe la historia (pura memoria histórica al uso, lo importante es la impresión -ideológica-, no la objetividad). Y La chaqueta metálica.....volver a verla después de leer este libro.

TRES DROR MISHANI   (en la Biblioteca Pública de Huesca) una curiosa novela negra en Israel y escrita por un israelí. Prácticamente ninguna alusión a los esperamos de una situación tan dura como la que azota a Oriente Medio, salvo la crítica a una xenofobia que es el pecado de una sociedad excesivamente segura de sí misma y que no cura de su primera y justificada paranoia. Al final, como en casi todas las novelas policíacas, el autor juega con el lector para darle una sorpresa que signifique un final feliz. ¿Es perdonable?

LOS QUE LE LLAMÁBAMOS DON MANUEL   JOSEFINA CARABIAS (en la Biblioteca Pública de Huesca). Libro muy cercano a una hagiografía sobre el D. Manuel de nuestra historia, Azaña. Pero a la vez una vibrante narración sobre los años pre y republicanos desde la óptica de una mujer que siempre luchó, y que logró, hacerse un hueco en el periodismo patrio, durante la II República y, a pesar de todas las dificultades, durante el franquismo. Aporta un fondo difícilmente legible en las obas canónicas sobre Azaña, incluso las escritas por sus enemigos.

LA CHICA DE KYUSHU  SECIHO MATSUMOTO (en la Biblioteca Pública de Huesca) Una curiosa novela negra japonesa, escrita pocos años después del final de la guerra, con la culpa y la venganza como eje de la narración. Y la constatación de que el infierno está en esta vida (para quien no es un psicópata, claro está). Puede leerse como una obra existencialista, con la aparente ligereza de la novela negra. Deslumbrante. 

EL DESAFORTUNADO    ARIEL MAGNUS  (en la Biblioteca Pública de Huesca) Un libro más sobre el Holocausto y la figura siempre fascinante de Eichmann. Escrita por un judío argentino que oferta un monólogo, impresionante por la tosquedad intelectual  de quien participó como protagonista en la matanza, y fue capaz de vivir una existencia miserable en Argentina, después de la orgía de años de vesania funcionarial. Sobrecogedora, me ha parecido una obra excelente 

DIEZ CÉSARES. LOS EMPERADORES ROMANOS DE AUGUSTO A CONSTANTINO   BARRY STRAUSS (en la Biblioteca Pública de Huesca). Tras leer este libro, duelen los panegíricos de la crítica. Es un buen libro, pero ahí se queda. Hasta mete con calzador a Nerón, posiblemente porque todos tenemos Quo Vadis? en la cabeza. Rompe con la imagen de Suetonio, pero me resulta insuficiente. Tenemos a tres césares "hispanos": Trajano, Adriano (romanos nacidos en Hispania) y el adoptado Marco Aurelio, lo que le liga a Adriano. Pero no está Teodosio, y me sigo preguntando el porqué. Libro típico de la rebaja actual de todo lo que signifique historia o ciencia.

VESTIDAS PARA UN BAILE EN LA NIEVE   MONIKA GUSTOVA (en la Biblioteca Pública de Huesca)  Una vuelta de tuerca para comprender un totalitarismo que no tiene tan mala prensa como el nazi, el comunista. En este caso con acento de mujer, dado que narra la experiencia de varias mujeres que pasaron -y sobrevivieron- al Gulag, antes y después de la II Guerra Mundial. Habla de lo ya conocido con acento femenino, pero nunca me cansaré de leer sobre la cuota de sufrimiento que ha construido nuestro mundo. 

EL HOMBRE DE LA BATA ROJA JULIAN BARNES  ANAGRAMA 2021  Ejemplar en la Biblioteca Pública de Huesca  A través de la vida de Samuel Pozzi, el...