ENFERMEDAD
Y LITERATURA
PESTE
Datada como sustantio en 1410 en Tratado de la epidemia y la pestilencia de A, Velasco de Taranto, derivado del latín pestis –enfermedad contagiosa, peste-. Acepción
de enfermedad epidémica contagiosa y que provoca una gran mortandad y, en
particular la causada por la bacteria Yersinia
Pestis y caracterizada por la parición de fiebre, escalofríos, naúseas,
cefalea, debilidad y bubones en diversas partes del cuerpo. A partir del Siglo
XIX se adjetiva como bubónica o bubonosa, neumónica o pulmonar y septicémica.
Persona
o hecho nocivo o perjudicia l//Epidemia // Plaga // Pestilencia // Veneno //Olor
fuerte y desagradable pestilente o apestoso// Proliferación de
seres vivos de la misma especie que causan graves daños // Abundancia excesiva
de algo que se considera negativo // Decir, echar, hablar pestes (de alguien o de algo) // Huir como de
peste
Peste
Amarilla// Peste Fría (cólera) // Peste Blanca (tuberculosis)
En el curso de la historia se han datado
múltiples episodios de “peste” (no
todas ellas conincidentes con la Yersinia
pestis), entendidos como botes epidémicos catastróficos, dando lugar a
cambios, económicos, sociales, culturales, provocando retrocesos o saltos
históricos, teniendo gran importancia en el devenir de la humanidad. Por
ejemplo la peste que afecta a Atenas narrada por Tucídices, significó el fin de
la primacía de la democracia ateniense en el mundo helénico. La peste que sacudió
al Imperio Romano durante los Antoninos, supone la quiebra demográfica y
económica que facilita las invasiones “bárbaras”.
La peste de Justiniano (esta sí, bubónica) que afectó al Imperio Bizantino
durante dos siglos, supuso un derrumbe demográfico y social, que explica la rapidez
y extensión de las conquistas árabes en el siglo VII.
Muy posiblemente el Renacimiento y el
final del mundo feudal, hubieran sido diferentes sin la extrema mortandad que
provocó en Europa la Peste Negra. El mundo moderno aceleró su presencia gracias
a los cambios económicos, sociales,
culturales y de costumbres que provocó la peste a partir de 1348 y que
no abandonó Europa hasta el siglo XVIII.
La persistencia y brutalidad de las pestes sufridas en la Península
Ibérica (1596, 1649 que mató a más de 60000 personas, el 50% de la población en
Sevilla), unidas a las que asolaron Lombardía (1629-31) y Nápoles, puedan
explicar una parte significativa de la decadencia de los Austrias menores. La
peste de Londres, mató a 100.000 personas en Londres, y cifras elevadísimas en
Viena (1679), Marsella (1720) o Messina (1743). Luego desapareció como problema
epidémico en Europa, para ser reemplazada por viruela, tifus, tuberculosis y la
sempiterna malaria. Pero siguió laminando poblaciones en China e India.
LA
PESTE EN LA LITERATURA
•
“Las Guerras del Peloponeso” TUCÍDIDES Afectó a Atenas entre 429-426 a.C y mató a un
terció de la población. Tucídides no solo habla de los daños materiales,
también de los morales sobre los atenienses.
•
“El Decamerón” GIOVANNI BOCACCIO Su trasfondo es la Peste Negra de
1348. Algunos estudios hablan de la pérdida del 70% de los habitantes den
Florencia
•
“Diario del año de la peste” DANIEL
DEFOE La peste mató a más de
100.000 personas entre 1665-1666. Narración en primera persona.
•
“La máscara de la peste roja” EDGAR A. POE
•
“Los novios” ALESSANDRO
MANZONI con el trasfonodo de la
peste que asoló Lombardía y el Véneto en 1629-1631 y mató a más de 300.000
personas
•
“La columna
infame” ALESSANSRO
MANZONI cuenta como dos inocentes
fueron ajuticiados como “untadores pestífesros”
•
“La peste” ALBERT
CAMUS metáfora de la peste parda del nazismo
“Laurus” EVGUENI
VODOLAZKIN
LA
PESTE EN EL CINE
• “El séptimo sello” INGMAR
BEGMAN
• “La peste” LUIS PUENZO
• “Muerte negra” CHRISTOPHER SMITH
• “Pánico en las calles” ELIA
KAZAN
• “El Médico” PHILLIPS STALER
• “Los señores del acero” PAUL VERHOEVEN
SÍFILIS o LÚES
Enfermedad infecciosa de curso crónico
transmitida principalmente por contacto sexual, producida por el Traponema (o Espiroqueta) Pallidum. En 1905 F. Schaudin observa por
primera vez la Espiroqueta Palida. En
1913 Hideyo Noguchi lo descubre en el cerebro de los pacientes con Neurosífilis,
el último período en la evolución de la enfermedad. También son muy graves las
alteraciones vasculares que provoca
. Existen diferentes
hipótesis sobre su inicio en Europa, pero es evidente que es conocida y se
generaliza después de la vuelta del primer viaje de Colón, lo que da una
relación causal a su extensión epidémica. Pero ésta se produce tras el abandono
de los ejércitos franceses de Nápoles en 1494. En su retirada, extendieron el
mal por toda Europa, concomitante con la gonorrea. Morbilidad y mortalidad
muy importantes en los primeros 40 años de la pandemia (posiblemente 5
millones de europeos murieron), estabilizándose la sintomatología en el cuadro
que conocemos hacia 1550. En sus denominaciones primeras, demostró una gran
capacidad xenófoba: Morbo gálico o
mal francés para los italianos y españoles; mal napolitano para los franceses;
mal polaco para los rusos; mal alemán para los polacos: mal castellano para
portugueses y neerlandeses; enfermedad cristiana para los turcos, mal chino
para los japoneses.
Ya en el año 1498 el médico español
Francisco López de Villalobos, en uno de sus libros habla de la novedad y gravedad de esta
afección (enfermedad de las buvas):
Fue una
pestilencia no vista jamás
en
metro ni en prosa ni en sciencia ni estoria
muy
mala y perversa y cruel sin compas
muy
contagiosa y muy suzia en demás
muy
brava y con quien no se alcança vitoria
laquai
hazeal hombre indispuesto y gibado
la
quai en mancar y en doler tiene extremos
la
qual escurce –oscurece- el color aclarado
es
muy gran vellaca y assi acomençado
por el mas
vellaco lugar que tenemos»
Sífilis es un término creado en 1531 por
el médico y poeta veronés Girolamo Fracastoro en su poema Syphilis sive morbus gallicus. Consolidó el término en su De contagione et contagiosis morbis 1546.
Dada su infectabilidad por vía sexual había sido descrita por Jacques de
Bethencourt como Morbus veneréis en 1527.
Se impone de forma generalizada el tratamiento con mercuriales (empleado por
los árabes para lesiones dermatológicas), que provoca gravísimos efectos
secundarios. Se utilizaban en
fricciones, emplastos, lavados y sobre todo en fumigaciones (la estufa),
también en píldoras e inyecciones. También tuvo predicamento el Guayaco (Palo
Santo). Se utilizaron los mercuriales hasta que en 1901, Paul Erlich descubre
el Salvarsán (na arsenical) un tratamiento efectivo bastante efectivo. La
penicilina a partir de 1943, pareció capaz de erradicar la enfermedad.
La creciente urbanización y la pobreza,
hizo que muchas mujeres tuvieran que dedicarse a la prostitución. Se calcula
que el 20% de la población femenina de Londres en los tiempos dikensianos
ejercían la prostitución, lo que conllevó un grado extremo de infección entre
la población de todos los estratos sociales. Los manicomios, extendidos en el
siglo XIX, se llenaron de pacientes afectos de sífilis terciaria (afectaba al
30% de los que se infectaban) y de sifilíticos congénitos.
Literatos, compositores, artistas
plásticos, políticos, como el Marqués de Sade, F. Schubert, G. Donizetti, C.
Baudelaire, Jules Goncourt, P. Verlaine, Guy de Maupassant, V. Van Gogh,
P.Gauguin, F. Nietzche, Karen Blixen, A. Lincoln y su mujer Mary Todd… entre
muchos vieron su vida acortada o condicionada por la sífilis.
PELICULAS
RELACIONADAS CON LA SÍFILIS .
CAUTIVO DEL DESEO John
Cronwell 1934 Bette Davis moría en la
película de sífilis, pero el Código Hays, forzó que su muerte fuera por
tuberculosis
SHIZUNANARU KETTO
Akira Kurosawa 1949
MEMORIAS DE ÁFRICA Pollack 1985
EL EXPERIMENTO TUSKEGGE Joseph Sergent 1997
EL LIBERTINO
Laurance
Dunmore 2004
RED DE CONTAGIO Tom
McLoughlin 2004
LA RONDA Max
Ophüls
TUBERCULOSIS // TBC
// TISIS // PESTE BLANCA // MAL DEL REY
Término derivado del griego phythysis con significado de “consunción” (Hipócrates circa 450 a.C).
El término Tuberculosis se debe a Johan L. Schönlein profesor de Zurich (1839)
Se trata de una infección bacteriana
producida por el Mycobacterium
Tuberculosis (Bacilo de KOCH) que
afecta fundamentalmente a los pulmones. Se contagia por vía aérea y es
posiblemente la enfermedad infecciosa más prevalente en el mundo, con cifras
elevadísimas todavía hoy en los países del Tercer Mundo. Aunque la forma de
presentación clásica es la pulmonar y pleurítica, puede afectar a la práctica
totalidad de órganos. El cuadro clínico suele ser de presentación
insidiosa con fiebre –vespertina-,
cansancio, anorexia, pérdida de peso, sudoración nocturna, tos, expectoración
purulenta o sanguinolenta…Es la forma contagiosa de la tuberculosis
Se descubre TB en restos óseos del
Neolítico y en momias egipcias e incas . Tal vez Amenophis IV (Akhenaton) y
Nefertiti murieran de tuberculosis. Bien conocida en India, donde descubren la
importancia del clima en su curación, y en China. Para Hipócrates es una
enfermedad hereditaria, mientras que para Galeno es una enfermedad transisible.
Lucrecio da una pauta que sigue manteniéndose en la actualidad “difícil de diagnosticar y fácil de tratar en
sus primeras fases; fácil de diagnosticar y difícil de tratar en su etapa
final”. Areteo de Capaocia (coetáneo de Galeno) describe de forma muy objetiva
la infección.
En Europa sufre un aumento exponencial
de casos con la urbanización y la degradación de condiciones vitales durante la
Revolución Industrial. Se convierte en la enfermedad
romántica por autonomasia, ante la afectación de figuras señeras de la
poesía o la música romántica, y su vinculación con la creatividad. Pero la
mortalidad era de 11/10.000 en los Campos Eliseos, mientras que era 104/10.000 en el barrio de Saint Antoine, el
barrio proletario de París. Su extensión epidémica dio lugar a la creación de
los sanatorios antituberculosos apartir de las teorías de Hermnn Brehmer que
abre su primer santorio en Görbersdorf en los Alpes silesios. Con pocas
variaciones se mantuvo el tratamiento en todos los países que los implantaron:
aire puro, sol, reposo y comida muy abundante. A su vez los sanatorios
antituberculosos dieron lugar a una subespecie de literatura, cuyo culmen es
“La montaña mágica” de Thomas Mann
LITERATURA
EN TORNO A LA TUBERCULOSIS
La
muerte de Moliére a causa de una hemoptisis masiva
La dama
de las camelias ALEJANDO
DUMAS hijo
La
historia de San Michele AXEL
MUNTHE
La
verdad sobre el caso del señor Valdemar
EDGAR A. POE
La
presencia de la tuberculosis en FIODOR
DOSTOIEVSKY
“Los
miserables” y la muerte de Fantine VICTOR
HUGO
“Pabellón
de reposo” CAMILO .J. CELA
El
jardinero infiel JOHN LE CARRÉ
La
enfermedad y sus metáforas SUSAN SONTAG
PELÍCULAS
RELACIONADAS CON LA TUBERCULOSIS
MARGARITTE GAUTIER George
Cukor 1936
LA CANCIÓN DE BERNARDETTE Henry King 1943
JANE EYRE Robert Stevenson 1943
EL ÁNGEL BORRACHO Akira Kurosawa 1948
TERESITA DEL NIÑO JESÚS André Haguet 1952
DUELO DE TITANES John Sturges 1957
DÓNDE VAS ALFONSO XII? Luis
César Amadori 1958
ALFIE Lewis
Gilbert 1966
COWBOY DE MEDIANOCHE John Schlesinger 1969
VIVA LA MUERTE Fernando Arrabal 1971
AMARGO DESPERTAR Vittorio De Sica 1973
LA MONTAÑA MÁGICA Hans Geissendórfer 1982
EL AVENTUTERO DE MEDIANOCHE Clint Eatswood 1998
VIGO (Historia de una pasión) Julien
Temple 1998
MODIGLIANI Mick
Davis 2004
EL JARDINERO INFIEL Fernando Meirelles 2005
Todo un
conjunto de personajes han muerto prematuramente o han visto condicionada su
vida de forma grave a causa de la tubercuolosis
Políticos: Carlos IX, Luis XIII, Napoleón II (el
Aguilucho) de Francia; Alfonso XII; Bolívar
Músicos y artistas plásticos: Chopín, Paganini,
Midgliani
Literatos: Novalis, Keats, Leopardi, Bécquer,
Chéjov, Miguel Hernandez, Chéjov, Kafka, Orwell
Ensayistas y científicos: Ramanujan, Schrödinger,
Simone Weil
Artistas: Vivian Leigh
Santas: Sta. Teresita de Lisieux, Sta. Rosa de Lima,
Bernardette Soubirou
Médicos: Bichat, Laennec