UNA DE LAS MÁS BELLAS CARTAS DE AMOR
ANDRÉ
GORZ a DORINE KEIR
“HISTORIA
DE UN AMOR” 2006 ( escrita un año antes de su suicidio)
“Éramos tú y yo, hijos de la precariedad y del conflicto. Estábamos
hechos para protegernos el uno al otro. Necesitábamos crear juntos, el uno para
el otro, un lugar en el mundo que nos había sido originalmente negado. Pero,
para ello, era necesario que nuestro amor fuera también un pacto para toda la
vida”.
“Acabas de cumplir 82 años. Y sigues siendo bella, elegante y
deseable. Hace 58 que vivimos juntos y te amo más que nunca. Hace poco volví a
enamorarme de ti una vez más y llevo de nuevo en mí un vacío devorador que sólo
sacia tu cuerpo apretado contra el mío.
Por la noche veo la silueta de un hombre que, en una carretera vacía y en un paisaje desierto, camina detrás de un coche fúnebre. Es a ti a quien lleva esa carroza. No quiero asistir a tu incineración; no quiero recibir un frasco con tus cenizas. Oigo la voz de Kathleen Ferrier que canta ‘Die Welt ist leer, Ich will nicht leben mehr’ (El mundo está vacío, no quiero vivir más) y me despierto. Espío tu respiración, mi mano te acaricia. A ninguno de los dos nos gustaría tener que sobrevivir a la muerte del otro. A menudo nos hemos dicho que, en el caso de tener una segunda vida, nos gustaría vivirla juntos".
André Gorz ( nombre elegido por la ciudad italiana de Gorizia) nació como judío vienés y decidió vivir como francés, pensar en francés y escribir en francés desde que tuvo que exiliarse de Austria. Sartriano de vocación, fue uno de los fundadores de L'Express para crear más tarde Le Nouvel Observateur, siendo uno de los pensadores más potentes de la izquierda no integrada el PCF, con un papel determinante en la ideología del "68" y los nuevos postulados de izquierda a partir de la crisis del "socialismo real". Su mujer, afecta de una demencia que la hacía totalmente dependiente, fue su compañera desde 1947. El 22 de Septiembre de 2007, comenzaron juntos su último recorrido.
Una carta preciosa.
ResponderEliminarCuanto amor entraña.
Ternura hasta el infinito. Ese infinito que aún recorren juntos...