TUSQUETS EDITORES. COLECCIÓN ANDANZAS 2020
Pietros Markaris lleva al inspector Kostas Jaritos a Estambul, que es el lugar de nacimiento del propio Markaris. En la que tal vez sea la ciudad más bella del mundo, se articula una pequeña obra maestra solapando géneros: novela policíaca, historia centenaria que se hace presente en cada párrafo, sociología de la clase media griega, visión antropológica de dos culturas tan cercanas y tan ajenas. Y subyaciendo, el drama clásico griego que transforma las Erinias en una humilde campesina con buena mano para la cocina. Desconocía que Markaris era hijo de armenio y de griega, las dos minorías despezadas en los primigenios genocidios que han hecho del siglo XX un período especialmente desdichado. "Muerte en Estambul" destila una nostalgia que solo cobra sentido en ese dolor propio de lo perdido injustamente, de un equilibrio que nunca se recobrará porque la cicatriz nunca es limpia, siempre será un queloide, un tejido hipersensible y vivido como ajeno. Los sueños colectivos pueden ser la peor pesadilla, porque las consecuencias las pagan sujetos concretos.La novela, en su envoltura policíaca, transmite esa necesidad de hablar, cien años después, de lo que el mundo ha olvidado y de los habitantes de sus ruinas, la vindicación de las minorías que malviven al lado de nuestra puerta. La maestría de Markaris es que lo hace sin culpabilización aparente, sin rastro de malditización para niinguna de las culturas en conflicto. El propio escepticismo del inspector Kostas Jaritos, su negativa a juzgar, se traslada al friso de un enfrentamiento cultural en el que todos son víctimas de sus prejuicios. Su reverso turco, el inspector Murat, es la muestra de que todos podemos ser más cercanos de lo que creemos. Una obra moral, en el pleno sentido de la palabra, donde lo policíaco, como en el caso de Hammett o de Chandler no es suficiente para taparnos el bosque de la vida. Y Estambul al fondo, tal vez la ciudad más bella del mundo.

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